Después de los días de lluvia el mar se escucha agitado a lo lejos. Al asomarse por la calle que da a la playa, en el horizonte a lo lejos se ven las olas y sobre ellas muchas aves transitan de derecha a izquierda, igual que el viento. Son muchas aves, por la distancia no se logran escuchar sus graznidos y tampoco es posible ver sus detalles. Las aves cubren la perspectiva de mar que se ve al fondo de la calle, más de tres horas y las aves continúan pasando de derecha a izquierda.
Infiernillo, Pichilemu, 19 de julio del 2026.